Juegos Panamericano, la fiesta de América – Conclusión y Clausura

Posted by on Nov 1, 2011 in Mediagrama TV | 0 comments

El reloj marcaba las 8:30 a.m., pletórica amanecía la perla de occidente. La última página en la agenda deportiva, estaba por escribirse. Los fondistas, alistándose a atacar el recorrido de la extenuante prueba de maratón, por las calles tapatías, ansiosos esperaban el balazo inicial. La gente embelesada con su fiesta, no defraudó, y se apostó a lo largo del circuito, vitoreando a los atletas durante su paso. Marcando así, el cerrojazo final a la actividad deportiva.

Dos mexicanos, buscarían ampliar, la histórica cosecha de metales áureos. Carlos Cordero y Tomás Luna, disputarían codo a codo la gloria panamericana; sin embargo, cabe hacer mención, la destacada participación del fondista brasileño Solonei Silva, quién sin oposición alguna, levantó el oro con imponente actuación. Subiendo a lo más alto del podio, escoltado por los colombianos Diego Colorado y Juan Carlos Cardona.

Como ya es tradición, la prueba de maratón marca el final de la jornada deportiva. La XVI edición de los Juegos Panamericanos, llegaba a su fin. El éxito, en lo deportivo, rotundo. México, y en especial Guadalajara, mostraron al continente y al mundo entero, la hospitalidad, modernidad, y capacidad de organización, dignas de una sede olímpica. En ese sentido, jaliscienses y fuereños voluntarios, quienes colaboraron a lo largo de diecisiete demandantes días, deben sentirse orgullosos, Misión cumplida.

Nuevamente el firmamento tapatío se lleno de magia y pirotecnia. El escenario que atestiguo la obtención del oro en fútbol varonil, y bronce en el  femenil para la delegación mexicana, enmarcaría por última ocasión, la ceremonia de premiación. Los maratonistas, protagonizarían la recepción de sus preseas, envueltos en la majestuosidad de un escenario listo a albergar la ceremonia de clausura.

Siguiendo la tradición que iniciara en los olímpicos del ‘68, las cuarenta y dos delegaciones participantes, hermanadas en un solo contingente, desfilaron por vez final. Tocaría el turno a las autoridades, declarar formalmente clausurados los XVI Juegos Panamericanos. La entrega de la estafeta, se había realizado. Dando así paso a las festividades que engalanarían el último adiós, atletas y público se deleitaron con el despliegue artístico, así como, un pequeño adelanto, de lo que ofrecerá la siguiente sede: Toronto 2015.

El balance para nuestro país excedió expectativas. La voluntad, entereza y capacidad de los atletas que conformaron el contingente nacional, se reflejaron en los logros obtenidos durante la justa deportiva. Cuarenta y dos medallas de oro, y ciento treinta y tres en total, ubicaron a la delegación mexicana, en el cuarto lugar del medallero. La mejor participación en la historia de la justa panamericana. A los deportistas y entrenadores, ¡FELICIDADES! Éste logro es, solo suyo.

México mostró, una vez más, su mejor faceta; sin embargo, el éxito deportivo, no puede ocultar las falencias en lo administrativo.  Los logros alcanzados, en su mayoría, son producto del talento individual, y no consecuencia de un programa de trabajo planeado y colectivo. A pesar de ello, la materia prima existe, es cuestión de trabajar en ella. Los resultados vendrán, sólo con planeación y trabajo en conjunto. No existen atajos, ni varas mágicas, los atletas han mostrado voluntad y capacidad. Ahora es turno de la autoridad, coincidir y enfilarse hacía un mismo camino. La cima es posible, sólo es cuestión de quererlo.