Desde hace una década divido mi tiempo entre mi quehacer profesional y la labor académica universitaria, he visto con preocupación cómo el desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y comunicación también llamadas TIC no han sido aprovechadas del todo ni ayudado a mejorar el nivel académico de nuestros estudiantes, si nos ceñimos a las estadísticas que anualmente se publican por diferentes organismos internacionales no ha habido avances notables.
Con el boom de las redes sociales veo un área de oportunidad para hacer de estas herramientas también un medio por el cual los profesores universitarios interactúen con sus estudiantes, pero no para socializar (aunque puede darse por supuesto) sino para orientar a los jóvenes y ayudarlos en la construcción de su aprendizaje, lo resumo en la siguiente frase “pasar del copy page, al piensa y hazlo tu mismo”.
De acuerdo con la última encuesta de consumo de medios realizada por Willward Brown México , en 2010[1], el 85% de los jóvenes entre 12 y 25 años se encuentran registrados en Facebook y el 41% en Twitter; pasan en promedio 4.09 hrs. conectados diariamente y las actividades que más realizan son ver fotos 74%, enviar mensajes instantáneos 56% y ver información de contactos 39%.
Los jóvenes viven saturados de información, tanta que no saben qué hacer con ella ni cómo sacarle provecho, pasan gran parte de su tiempo en la red, son hábiles con la tecnología y les gusta el mundo virtual, pero la universidad no ha encontrado la forma de hacer de la tecnología “una herramienta de construcción de conocimiento” (Jonassen, Karth y Yueh, 1998)[2].
Las redes sociales como herramientas de aprendizaje es un proyecto que puede conectar a académicos y universitarios en un entorno ad hoccon las formas de relacionarse de los estudiantes, se puede estar dentro o fuera del aula, dentro o fuera del horario “formal” de la escuela, puede ser divertido incluso, es posible enlazarlos con materiales digitales visuales e interactivos para estudio, corregir trabajos, asesorar y guiar, hacerles recomendaciones sobre contenidos confiables, bibliotecas digitales y actividades que les permitan el desarrollo de habilidades cognitivas, al mismo tiempo que coadyuva en la construcción de un pensamiento crítico.
Es decir, si la montaña no viene a ti, tú ve a la montaña.
[1] Disponible en http://www.iabmexico.com
[2] Citado por Miguel Angel Herrera en Revista Iberoamericana de Educación, 2010.
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Fernanda Hill
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nicte ortega
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http://twitter.com/Venedrac Maggie Macías
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Héctor Debernardo
