Es increíble como las redes sociales en este momento abordan cualquier tema de manera inmediata. Hace unos días vimos el primer debate que los aspirantes a la presidencia de México sostuvieron con motivo de presentar sus propuestas y claro, soltarse algún puyazo entre ellos, sobre tal o cual cosa que hicieron o dejaron de hacer en sus anteriores cargos.
Ahí cada quien tendrá su opinión, no nos meteremos en cuestiones políticas; lo cierto es que las redes sociales tuvieron un seguimiento completo de lo que decían los aspirantes; y los ciudadanos, que eran espectadores directos o indirectos del debate, interactuaban con otros usuarios de redes sociales, con medios de comunicación presentes en las redes sociales, en portales de medios de comunicación etc., manifestando su opinión. Es una realidad que los usuarios son cada vez más participativos en las redes sociales y lo demostraron con la cantidad de mensajes que había en Twitter.
Las redes sociales se han convertido en contestatarias, son un parámetro que sirve para tomar el pulso de algún tema, ya nadie se conforma con ver solamente la televisión, los comentarios se hacen en tiempo real a través de los medios sociales y el debate de los aspirantes a la presidencia de México no fue la excepción, incluso en el post debate a los comentaristas llegaban los comentarios de los usuarios vía Twitter y ellos hacían eco de las voces ciudadanas que se manifestaban por uno u otro aspirante o, como tema chistoso, de la edecán del debate quien también ganó notoriedad.
La libertad de expresión como parte del ejercicio democrático de México durante y después del debate, muestra a ciudadanos cuestionadores e interesados en los temas del país y muestra también que cada vez se hace más evidente que los usuarios mexicanos de redes sociales son un campo que medios de comunicación, políticos y figuras públicas deben atender.

